
"La felicidad es como una mariposa... Cuanto más la persigues, mas huye. Pero si vuelves la atención hacia otras cosas, ella viene y suavemente se posa en tu hombro”. -Viktor Frankl-
En el camino de la felicidad podemos encontrarnos con millones de cosas a nuestro paso: tristezas y decepciones que pueden deterner por instantes nuestro camino u alegrias que nos pueden hacer volar de felicidad... Pero, sin lugar a duda, son todas esas cosas las que hacen que nuestra vida y nuestro transitar por ella sea mas interesante.Siempre busco y persigo mi felicidad, pero ella es como las mariposas, tiene un espíritu caprichoso y esquivo: un día aparece de repente revoloteando ante mis ojos para mostrarme alegremente todo su colorido; y, al tiempo, desaparece mimetizándose a su paso de manera que ni siquiera puedo reconocerla.
Tal vez, oculto en el comportamiento de las mariposas, es donde se esconde precisamente el secreto de vivir: Después de nuestra particular metamorfosis, sólo nos queda la opción de abrir las alas y volar en los momentos más propicios, tratando de pasar desapercibidos en aquellos menos favorables... Sólo debemos aprender a volar, encontrar las fuerzas para desplegar las alas y dejarse arrastrar por la fuerza del viento o la suavidad de la brisa, sin miedos ni dudas, frente a un paisaje conocido o desconocido, no importa eso...
Simplemente abrir las alas y volar...



